Cómo reciclar una mesa de cocina

Las mesas de cocina tienen un desgaste mayor que otras piezas del mobiliario debido a su función, para prolongar su vida útil y su acabado, debemos realizarles un mantenimiento periódico.

Las mesas de cocina están expuestas al desgaste y los malos tratos, por lo que requieren de un mantenimiento permanente. En este caso, vamos a reciclar una mesa de formica con paneles laterales y con patas metálicas.

Para comenzar tenemos que desmontar todas las piezas metálicas para poder trabajarlas.

El reciclado de la mesa de cocina:

Retiramos todos los tornillos y separamos las piezas.

Lavamos cuidadosamente las piezas metálicas y el tablero horizontal hasta que queden bien limpias. Podemos utilizar un limpiador cremoso para eliminar todo rastro de suciedad o grasa.

Con las partes metálicas ya secas, procedemos al lijado de las mismas empleando una lija de grano fino, para quitar el óxido del metal.

Las bisagras representan una zona conflictiva, pueden tener dificultades con su funcionamiento debido a la oxidación y el uso, es dicho caso, podemos sustituirlas. Si se encuentran en buen estado, es necesario lijarlas con mucha atención para que el óxido no entorpezca su funcionamiento.

Podemos usar una lijadora eléctrica que acorta los tiempos de trabajo, pero las zonas pequeñas y los rincones, tendremos que lijarlos a mano. También hay productos removedores de pintura que podemos utilizar, estos productos funden la pintura, de modo que se puede retirar con una espátula. Se pueden utilizar además los taladros con cepillo de alambre acoplado, pero este sistema tiene mayor resultado para eliminar el óxido que para eliminar la pintura.

Para evitar la humedad podemos pintar primero con un antióxido. Luego pintamos con la pintura que prefiramos.

No podemos aplicar la pintura tal como viene en el envase, la alivianaremos con el solvente apropiado, porque de lo contrario, nos quedarán imperfecciones en la superficie de la pintura, que se acentuarán en las capas siguientes. Por esto daremos varias capas de pintura ligera, lo que favorece el secado y forma una película más dura, además de que se fijará mejor. De esta manera aumenta el poder cubritivo de la pintura. Entre las capas podemos pasar una lijada suave con lija fina, para que la capa siguiente se fije mejor. Dejaremos que cada capa se seque bien antes de aplicar la siguiente, y sobre todo para montar las piezas nuevamente, porque la pintura estaría blanda y se dañaría más fácil. Si dejamos endurecer suficientemente la pintura será más resistente.

Ahora montamos las partes en orden inverso a como las desmontamos y ya está lista.

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