Cómo reciclar muebles

El mobiliario sufre un deterioro constante debido al uso y el paso del tiempo, es importante realizar un mantenimiento periódico para alargar la vida útil de nuestros muebles. Pero en caso de que ya estén deteriorados o hayan sufrido daños, procederemos a reciclarlos.

El mobiliario del hogar tiene un desgaste por el uso que es natural, para obtener la mayor duración de nuestros muebles, lo ideal es mantenerlos permanentemente, pero en caso de que hayan sufrido deterioro o daños, la alternativa es reciclarlos.

Antes de proceder a reciclar un mueble debemos observarlo cuidadosamente para evaluar qué clase de deterioro presenta, si está desgastado, arañado, si tiene imperfecciones, de este modo encontraremos la solución.

En el caso de que el mueble presente carcoma, deberemos aplicarle un producto anticarcoma con un pincel, por dentro y fuera del mueble. Luego lo cubrimos con nylon y sellamos con cinta adhesiva. Lo dejamos actuar por tres semanas para eliminar todos los insectos que el mueble pueda tener. Al cabo de las tres semanas limpiamos el mueble para eliminar todo resto del producto y el aserrín.

Pasos para reciclar muebles:

Luego que tenemos detectado el problema de nuestro mueble, lo repararemos de acuerdo a las necesidades.

Si tenemos problemas con los cajones, limpiaremos los rieles para que se deslicen mejor y los frotaremos con jabón en barra. Si el problema es por dilatación, lijaremos las partes que rocen hasta que el cajón pueda moverse adecuadamente. En caso de que los cajones están desvencijados, los encolaremos y clavaremos nuevamente.

Si los tiradores de nuestro mueble están deteriorados o rotos, los cambiaremos por otros similares o diferentes, según las necesidades. Debemos cambiarlos todos para que quede parejo.

Para puertas desvencijadas procederemos como con los cajones, lijando las partes salientes, cambiando las bisagras que no funcionen bien.

Lijamos ahora la superficie del mueble para retirar el acabado existente. Sellamos todos los orificios que el carcoma hubiera dejado con cera coloreada. También podemos cubrir arañazos y otras imperfecciones.

Con la superficie ya lista, procederemos al acabado, que puede ser barniz, laca o pintura según nuestra preferencia o el grado de deterioro que el carcoma hubiera ocasionado.

En caso de que el mueble estuviera barnizado y el barniz sólo estuviera envejecido, podemos evitar el lijado y conservar el barniz original, al que daremos una mano de gomalaca liviana para reactivar el brillo. Dejamos secar bien y luego enceramos.

Si la superficie del mueble está muy dañada y se notan los rellenos de cera, deberemos pintar la superficie, pues si la barnizáramos se notaría. Podemos optar por colores oscuros que semejen la madera de ébano o caoba.

Cómo diseñar una lámpara de papel

Las lámparas de papel brindan una luz suave y cálida que invita al relax. Con poco trabajo podemos hacer nuestra propia lámpara con pantalla de papel para darle un toque personal a la decoración del hogar.

Las lámparas de papel brindan una iluminación muy cálida y suave, por ello son ideales para el dormitorio. No es complicado hacer una de estas lámparas si tienes un armazón y algo de paciencia, incluso puedes convertirla en un adorno ecológico si utilizas para ella papel reciclado, pero también podemos decorarla con decoupage de servilletas, papel pintado con técnica batik, papel calco dibujado con tinta china, y muchas opciones más.

Para nuestra lámpara utilizaremos un soporte metálico para CD’s y una base de madera.

Materiales:

• soporte metálico para CD’s
• tablero cuadrado de madera de 15cm de lado
• papel artesano
• lámina de acetato
• adhesivo de silicona
• pegamento para decoupage
• hilo de cometa y aguja de colchonero
• cable del largo necesario
• portalámparas mignon (para bombillas pequeñas) de pared
• 2 tornillos
• Destornillador
• sacabocados
• 2 clavos pequeños para sostener la pantalla
• interruptor unipolar para portátiles
• ficha eléctrica
• bombilla mignon de baja potencia

Base:

En primer lugar debemos armar la parte eléctrica que va fijada a la base de madera, la cual posee un orificio en el centro para pasar el cable. Este orificio podemos pedir que lo realicen en la tienda donde compramos la base. También debemos hacer una canaleta en la mitad de una de las diagonales, para que el cable quede embutido, de otra forma, desestabilizaría la lámpara al quedar debajo de ella.

Conectamos el portalámparas al cable y luego pasamos el cable por el orificio de la base. Ahora fijamos el portalámparas a la base con los tornillos.

Dejamos unos 15cm de cable desde la base, para instalar el interruptor, de manera que nos sea cómodo el encendido de la lámpara. Conectamos luego la ficha al extremo del cable. Ahora tenemos la parte eléctrica lista.

Colocaremos ahora los dos clavitos que nos servirán para mantener la pantalla en su sitio. Los clavamos en dos esquinas opuestas a una distancia igual a la diagonal del soporte para CD’s, de este modo mantendrán la pantalla en su sitio y podremos retirarla para cambiar la bombilla.

Pantalla:

Cortamos la lámina de acetato del tamaño adecuado para forrar el soporte, para evitar que el papel quede directamente expuesto al calor de la bombilla.

Pegamos el papel artesano sobre el acetato con el pegamento para decoupage y dejamos secar. Recortamos los sobrantes de papel artesano para que quede igual que el acetato.

Realizamos perforaciones con el sacabocados bordeando el acetato, con una separación de 3cm, por ellas coseremos el acetato al soporte, utilizando el hilo de cometa. Para que se mantenga fija la pantalla, pegaremos los alambres del soporte al acetato por el lado interior, utilizando el adhesivo de silicona. Dejamos secar bien.

Ahora colocamos la pantalla sobre la base de forma que los clavitos queden del lado interior del soporte de CD’s. Tenemos nuestra lámpara lista para usar.

Para decorar la pantalla podemos simplemente dejar el papel artesano expuesto, podemos también pintarlo antes de pegarlo al acetato. La técnica de decoupage sirve muy bien para decorar la pantalla. Si preferimos, podemos dejar el acetato a la vista y pintarlo con pintura para vitrales, como las lámparas Tiffany. Podemos utilizar papeles reciclados decorados con pétalos de flores u otros elementos en lugar del papel artesano. Las posibilidades son enormes, usa tu imaginación.

Reparación de ventanas de madera

Las ventanas de madera necesitan de un mantenimiento permanente para prolongar su vida útil. En caso de presentar desperfectos, es necesario solucionarlos lo antes posible, para evitar que el daño sea mayor.

Las ventanas de madera son elementos constructivos de gran belleza pero que requieren de un mantenimiento importante. Entre los daños habituales que puede sufrir la madera está la humedad que puede ocasionar la putrefacción si la ventana no cuenta con un buen recubrimiento, también suelen sufrir deterioros en las guarniciones, y otro de los problemas usuales es la resquebrajadura de la masilla.

Para evitar el deterioro de las ventanas de madera es conveniente realizar un mantenimiento apropiado. Pero en caso de que ya estén atacadas, podemos recuperarlas con algunos tratamientos.

Cómo reparar ventanas de madera:

Para recuperar los contramarcos podridos debemos realizar una serie de tareas: primero retirar los marcos podridos, retirando todo rastro de madera de las juntas, colocaremos tacos en su lugar. Retiramos también la masilla seca y todo resto de pintura.

Las juntas dañadas se extienden hacia la madera sana, por lo que rellenaremos con masilla pegando nuevamente las piezas que todavía estén en buen estado. Dejamos que la masilla seque apropiadamente. Aplicamos pintura protectora en las piezas del contramarco.

Los problemas en las guarniciones de las ventanas están en la salida de los tornillos que fija estas guarniciones a la ventana. Lo reparamos retirando los tornillos y colocando unos más largos.

Cuando no basta con cambiar los tornillos, realizamos orificios nuevos en la parte sana de la madera y rellenamos los viejos con masilla. Previamente curaremos los orificios con el taladro.

Para deterioros ocasionados por la lluvia separamos la babeta de madera del marco con una sierra de puntas. Con un formón limpiamos los bordes y colocamos una babeta nueva del mismo tamaño que la anterior. Lijamos antes de colocarla en su sitio. Luego aplicamos masilla reparadora o cola impermeable.

Cuando está seco tapamos las juntas con cola de cierre. Finalmente pintamos nuevamente.

Para el mantenimiento de las ventanas lo que hacemos es desmontar las hojas y apoyarlas sobre caballetes para lavarlas con lejía jabonosa. Cuando están bien secas, las lijamos para retirar el barniz viejo. Si la madera está en buen estado, podremos barnizar sin problemas. En caso de constatar fisuras u otro problema, lo solucionaremos antes de repintar la ventana.

Instalación del interruptor de control de potencia

El interruptor de control de potencia ICP es un dispositivo destinado a evitar que la demanda de corriente del hogar supere la potencia contratada. Es un interruptor de corte automático.

El interruptor de control de potencia (ICP) es un dispositivo destinado a evitar que la demanda de corriente del hogar no supere la potencia contratada. Este interruptor salta automáticamente cuando se superan dichos niveles.

La instalación de la ICP es muy sencilla para quienes tienen alguna noción sobre instalaciones eléctricas, en caso contrario, es preferible que lo haga un técnico.

El ICP debe montarse en la caja de interruptores en la entrada de la instalación eléctrica, en una caja especial que va precintada. El interruptor debe estar acorde a la potencia contratada, por ejemplo un interruptor de 1º A (amperios), sirve para una potencia de 2,2kw/h.

Para la instalación necesitamos alicates, destornilladores, cables, cinta aislante, pelacables, buscapolos o téster. Todas las herramientas deben tener mangos aislantes.

Esta conexión debe hacerse con la corriente funcionando, ya que está a la entrada de la misma, por tanto deberemos tomar todas las precauciones posibles. Para comenzar, haremos la instalación con luz natural para tener visibilidad al momento de desconectar los cables de entrada, aunque de todas formas podemos auxiliarnos con una buena linterna.

Utilizaremos guantes de goma como precaución para minimizar los riesgos de choque eléctrico. Los guantes de látex comunes, de los que se usan para lavar platos sirven, siempre que tengan cierto grosor. En caso de que nos suden las manos, sería conveniente utilizar guantes de algodón debajo de los de goma, para evitar mojarlos. También ayudará el uso de zapatos de suela de caucho y una alfombra de goma. Por supuesto que todo debe estar perfectamente seco.

Debemos evitar tocar los extremos de los cables, para ello usaremos los alicates.

Instalación del interruptor de control de potencia:

Primero colocaremos el ICP en la caja. En el centro de la caja hay una pletina metálica horizontal que encaja en la muesca del ICP, de este modo lo aseguramos a la caja. Para retirarlo tiene una pestaña que se saca con un destornillador y permite liberar el interruptor de la pletina.

Para la instalación localizamos los cables que vienen de la calle que entran en la caja de interruptores generales y los desconectamos aflojando los tornillos de los bornes, primero uno y luego el otro. Buscaremos el polo vivo que es el más peligroso, para ello utilizamos el buscapolos.

Antes de hacer la conexión de la corriente, debemos conectar el ICP al interruptor original donde estaban inicialmente conectados los cables de entrada de electricidad. Esto lo hacemos con dos trozos de cable, a los que damos mayor longitud para que en caso de cortocircuito podamos cortar las puntas y volver a conectar.

Sujetamos el cable del polo neutro por la funda (con los guantes de goma) y retorcemos los pelos con el alicate universal con mango aislado hasta que no quede ninguno suelto. Lo pasamos por el orificio y lo conectamos al interruptor. Sostenemos el cable con un alicate de telefonista mientras apretamos el tornillo.

Ahora hacemos lo mismo con el polo vivo. De este modo minimizamos el riesgo de que ambos polos se toquen. Nuestra conexión está lista.

El taller de bricolaje en casa

Para los amantes del bricolaje, el tener un taller en casa no es simplemente un gusto que darse, representa una necesidad que les permitirá llevar a cabo todos esos arreglos que siempre surgen en el hogar.

Los amantes del bricolaje tienen la posibilidad de ahorrarse mucho dinero en reparaciones que ellos mismos pueden realizar en sus casas. Las tareas de pintura, carpintería, fontanería, electricidad entre otras, brindan además del ahorro una gran satisfacción.

Estas variadas tareas que van desde cambiar una ficha de corriente hasta fabricar una mesa, aportan a nuestro hogar un sello personal del cual podemos estar orgullosos. Pero para realizar todas estas tareas necesitamos una cantidad de herramientas apropiadas.

Cómo armar el taller de bricolaje en casa:

Primero que nada necesitamos un espacio para hacer nuestro taller. Nos será de utilidad un garaje, sótano, lavadero, habitación en desuso, desván, etc., solo necesitamos un espacio libre para poner nuestro banco de trabajo y unos paneles donde colgar las herramientas, tal vez algún armario y un espacio para trabajos de mayor tamaño.

La elección de las herramientas que conformarán el taller depende de la clase de trabajos que pensemos hacer. Para comenzar seleccionaremos un set básico que se irá ampliando a medida que la complejidad de las reparaciones lo requieran.

Vamos a realizar un armario expositor de nuestras herramientas para tenerlas siempre a la vista y a mano. Colocaremos un tablero en la pared para colgar de él las herramientas. El tablero puede ser de madera maciza o aglomerado, las dimensiones se ajustarán a nuestras posibilidades y lo sujetaremos de la pared mediante tacos. Si el espacio lo permite, colocaremos otro panel delante que se deslizará mediante un carril. Colocaremos un tirador en el panel para facilitar su desplazamiento.

Las herramientas que colgaremos en el mueble deben estar ordenadas y clasificadas y dejaremos espacio para la incorporación de nuevas herramientas.

Herramientas imprescindibles:
– 1 juego de martillos
– 1 juego de alicates y pinzas
– 1 juego de destornilladores incluidos los de tipo Philips
– 1 juego de limas
– 1 serrucho
– 1 sierra para metal
– 1 calibre
– 1 escuadra
– 1 taladro
– mechas
– llaves fijas (estriadas y de tubo)
– llave inglesa

Otras herramientas más específicas son: formones, gramiles, morsa de banco, pistolas de siliconas, grapadoras, remachadoras, etc.

La forma en que colgaremos nuestras herramientas varía de acuerdo a sus cualidades, en el mercado hay accesorios diseñados especialmente para colgar cada una de ellas, aunque suelen ser caros. La alternativa para hacer las perchas de nuestras herramientas es emplear tacos con forma de L, pitones, etc. Para mantener el orden elegido, marcaremos la silueta de cada herramienta a fin de tener siempre presente su ubicación. Podemos marcar dicha silueta con rotuladores de tinta permanente que es la forma más sencilla, pero también podemos utilizar esmalte sintético para hacerlo y rellenar la forma.

El orden y la limpieza son muy importantes en nuestro taller de bricolaje para garantizar el éxito de nuestras tareas, facilitarnos el trabajo, ya que tendremos las herramientas a mano y en condiciones, pero fundamentalmente para evitar accidentes que pudiesen ocurrir por tal descuido.

Colocación de revestimiento cerámico en el piso

La colocación de revestimientos cerámicos debe hacerse empleando mortero de cemento portland o adhesivo específico para este elemento. Es un trabajo que exige cierta destreza y mucha paciencia.

El tipo de suelo, el material elegido y las dimensiones del mismo son elementos que condicionan la forma de trabajo.

Los revestimientos cerámicos son los más empleados en el hogar por sus cualidades (belleza, resistencia, impermeabilidad, etc.). Hay distintos tipos de revestimientos cerámicos para pisos: lajas, venecitas, porcelanatos, los que se presentan en distintos tamaños, colores o espesores.

La superficie donde se instalarán los cerámicos debe estar perfectamente plana y horizontal, libre de humedad y polvo. Pueden colocarse sobre un revestimiento viejo, siempre que el mismo cumpla con estos requisitos y además esté firme.

Antes de colocar el revestimiento cerámico debemos tomar las dimensiones exactas de la superficie en que se van a colocar y hacer el cálculo de la cantidad de elementos cerámicos necesarios. Luego haremos un plano con la distribución de los elementos y el espesor de las juntas. Nos aseguraremos de dejar los cortes en los sitios menos visibles y en los bordes. Compraremos un 10 o 15% más de azulejos por posibles roturas.

Cómo colocar el revestimiento cerámico:

Comenzaremos la colocación de los cerámicos desde el centro de la habitación y de manera simétrica, de modo que los cortes nos queden en el perímetro de la habitación y los diseños estén centrados en el suelo.

Para la colocación necesitaremos adhesivo para cerámicos o mortero de cemento portland, pastina, regla, una cinta métrica, un paño para aplicar la pastina, un balde, una cuchara de albañil, una esponja, una llana dentada, una espátula e hilo con tiza para marcar. También necesitaremos una cortadora de cerámicos y un nivel.

Se trazan las guías de colocación marcando con el hilo entizado los ejes en el centro de la habitación. Luego se prepara el adhesivo siguiendo las instrucciones.

Aplicamos el adhesivo al suelo en la zona central que es donde comenzaremos, lo esparcimos con la llana dentada. Colocamos la primera cerámica a partir del cruce de los ejes que marcamos, golpeamos con el mango de la cuchara para fijar mejor y nivelar la baldosa. Retiramos los sobrantes de adhesivo para que no entorpezca las juntas. Podemos utilizar crucetas para marcar los vértices y que sirvan como guía para las juntas. Luego colocamos piezas alrededor de esta primera y continuamos cubriendo el piso de manera simétrica.

El adhesivo debe cubrir totalmente el piso para que las baldosas apoyen completamente, esto evitará que se partan por el peso al transitarlas. Vamos limpiando los excedentes de adhesivo a medida que colocamos las baldosas, antes de que seque.

No podremos pisar las baldosas hasta 24 horas después, de modo que los desplazamientos de debamos hacer sobre este suelo, los haremos sobre un tablón grande que distribuya el peso para que no mueva las baldosas.

Cuando llegamos a los bordes deberemos ajustarnos a la forma de la habitación y cortar los sobrantes.

Las juntas deben quedar alineadas y del mismo ancho. Dejamos secar por un día completo y luego aplicamos la pastina a las juntas empleando una espátula de goma. Con una esponja húmeda retiramos los restos de pastina y dejamos secar bien.

Colocación de alfombras y moquetas

La manera más sencilla y rápida de revestir pisos es la colocación de alfombras y moquetas. Estos elementos decorativos se adhieren al piso mediante cinta doble faz o empleando cemento de contacto con base de noepreno.

La colocación de moquetas y alfombras es una forma rápida de revestir un piso, además de ser la más barata. Es importante definir el uso que se le dará para elegir el material de nuestra moqueta o alfombra.

Debemos trabajar siempre sobre una base bien preparada y libre de toda clase de humedades. Tomaremos un eje guía para alinear los tramos de moqueta y desde allí comenzaremos la colocación.

Las alfombras y moquetas pueden presentarse de distinta forma, en rollos, en pieza o en plaquetas. Las moquetas y alfombras pueden colocarse sobre cualquier revestimiento existente, parqué, alicatado, cerámicas, etc.; la condición indispensable es que el piso esté perfectamente plano, de lo contrario deberemos emparejarlo antes de proceder a la instalación del revestimiento.

Cómo instalar alfombras y moquetas:

En primer lugar debemos calcular la superficie total a enmoquetar y luego calcularemos cuántos metros de moqueta o alfombra necesitamos, de acuerdo a su presentación. Debemos comprar un 10% más de lo calculado por cualquier eventualidad.

Hay varias maneras de colocar moquetas: colocación suelta, encolado total, empleo de cinta adhesiva de dos caras.

Es aconsejable colocar bandas metálicas de fijación en las terminaciones de la moqueta o alfombra y en los pasos de puertas para evitar que las mismas no se levanten en las zonas de conflicto.

Para la colocación de alfombras necesitaremos cemento de contacto con base de neopreno, una espátula dentada para la aplicación del cemento al piso. Necesitaremos un rodillo de caucho para aplanar las juntas entre moquetas. Para los cortes utilizaremos un cúter y una regla larga de guía, cuidaremos de apoyar sobre una plancha de terciado.

Antes de comenzar la colocación, lavaremos cuidadosamente el piso para eliminar toda clase de suciedad, luego dejaremos secar muy bien.

Primero presentamos el tramo de moqueta sobre la superficie a la cual se va a adherir la moqueta, para realizar ajustes y recortes. Es conveniente dejar reposar la moqueta extendida durante un día en la misma habitación que se va a revestir, para que se adapte a las condiciones de la misma y para que se estire bien. Luego de la instalación puede ser necesario rebajar el zócalo de la puerta debido al espesor de la moqueta.

Comenzamos la colocación de la moqueta desde el lado opuesto a la puerta, partiendo de una línea guía que dista de la pared el ancho de la pieza de moqueta, para compensar las diferencias en los bordes de la habitación. De este modo evitaremos que los tramos de moqueta se vayan desfasando por los sucesivos ajustes. Para recortes en marcos de puertas, columnas, pies de artefactos sanitarios, radiadores, etc., realizaremos una plantilla de papel para que luego sea más sencillo recortar la moqueta.

Reparar cajones atascados

Hay muchas razones por las cuales los cajones se atascan, por lo tanto es importante detectar el origen del problema para poder solucionarlo.

Los cajones son parte importante del mobiliario, en ellos podemos guardar toda clase de objetos de manera ordenada y fácil de encontrar. Pero suelen tener un inconveniente funcional, es frecuente que se atasquen y esto tiene diversas causas, la más frecuente son las deformaciones ocasionadas por las dilataciones y contracciones producidas por la temperatura y la humedad, pero también pueden ser ocasionados por desgastes, problemas con el riel guía, y otros daños.

Soluciones para cajones atascados:

• Una de las soluciones más sencilla y que generalmente funciona con los cajones atascados es frotar las guías con cera de vela o con jabón seco, esto alisa las superficies en contacto facilitando el desplazamiento por disminuir el rozamiento. También podemos utilizar polvos de talco, que funcionan de la misma manera.

• Si las soluciones anteriores no surten efecto, podemos utilizar una lija para desgastar la zona de rozamiento de las guías y luego aplicar la cera, jabón o talco.

• Muchas veces, los cajones tiene desnivelados los topes de fondo, lo cual dificulta el desplazamiento de los mismos. Para solucionarlo basta con fijar correctamente los topes.

• Los muebles de madera suelen estar encolados y los cajones no son la excepción. Este pegamento se deteriora con el tiempo, dejando de mantener las piezas del cajón unidas, esto impide el movimiento del cajón. Para solucionarlo deberemos encolar nuevamente el cajón y dejarlo secar muy bien, antes de retornarlo a su sitio. Antes de volver a encolar debemos limpiar con una lija la zona.

• Si las guías están rotas o astilladas, debemos sustituirlas por unas nuevas. Para mejorar el funcionamiento de las nuevas guías y protegerlas del desgaste, aplicaremos cera, jabón o talco.

• La humedad produce la hinchazón de la madera, lo que hace que el cajón quede clavado en su posición. Para solucionar este molesto inconveniente utilizamos un cepillo de carpintería o una lija y rebajamos la zona donde se produce el atascamiento.

• Los cajones que tienen guías rieles de metal pueden ser atacados por el óxido. En este caso, debemos lijar cuidadosamente las guías y luego frotarlas con cera de vela o grasa para máquinas, pero en muy pequeña cantidad, pues podría escurrir y provocar manchas.

• En ocasiones, los tornillos que sostienen las guías se aflojan, bastará con ajustarlos o cambiarlos en caso de que hayan formado casa. Con esto la guía quedará firme y permitirá el movimiento cómodo del cajón.

Luminarias con copas

Las luminarias son elementos decorativos y utilitarios que nos brindan una iluminación agradable y tenue. Con unas copas de vino y algo de ingenio, podemos hacer unas luminarias exclusivas y muy románticas para nuestra cena.

La decoración de una mesa con velas y luminarias, ya sea para una cena íntima, una comida de Navidad, o una cena formal siempre tiene buen resultado.

Podemos optar por luminarias adquiridas en una tienda o podemos utilizar la imaginación y fabricarlas nosotros mismos, no es necesario ser un experto en bricolaje ni un diseñador calificado, tampoco debemos disponer de un gran presupuesto, con artículos que podemos tener en casa y algo de ingenio, haremos unas fantásticas luminarias personalizadas.

Materiales:

– 3 copas de vino de cristal.
– 3 velas pequeñas.
– 3 vasos descartables de plástico, PVC o papel encerado, etc., de tamaño
acorde a las copas.
– pintura acrílica de cualquier tono pastel.
– pintura dimensional.
– cinta de raso fina del mismo tono que la pintura.

Para hacer nuestras luminarias podemos utilizar si así lo deseamos, pantallas compradas, pero su costo es muy superior.

Primero cortaremos los fondos de nuestros vasos descartables para hacer las pantallas.

Luego realizaremos los diseños que más nos gusten sobre los lados de los vasos con la pintura dimensional. Y dejamos secar bien.

Ahora pintamos con la pintura acrílica bastante aguada para que resulte translúcida. También podemos teñir con colorante vegetal para alimentos aguado, que deja un color muy suave.

Cuando esté seca colocaremos un lazo de cinta de raso sobre el borde inferior de la pantalla como detalle final.

Colocamos las velas dentro de las copas y luego colocamos sobre ellas las pantallas, que se ajustarán al cuerpo de la copa y se mantendrán firmes.

Podemos colocar las tres luminarias en el centro de la mesa, o colocar una por mesa, o una junto a cada comensal. También podemos utilizarlas para decorar una repisa o cajonera si lo deseamos. Para encender las velas utilizaremos cerillos largos, de los que se utilizan para prender la chimenea.

Cómo reparar cerámica

Los adornos de cerámica son piezas muy atractivas para la decoración, pero tienen el inconveniente de su fragilidad. Podemos reparar en casa una rotura en estas piezas, empleando masilla epoxi.

La cerámica es un material de gran calidez y belleza y es uno de los favoritos para la fabricación de adornos y vajilla. Pero este material es muy frágil y es común que sufra roturas y rajaduras, por lo que resulta de gran utilidad saber cómo repararlo.

Limpiaremos perfectamente la superficie de la pieza que vamos a reparar, para eliminar todo rastro de grasa o suciedad. Dicha limpieza puede hacerse con un algodón empapado en alcohol, a menos que sea una pieza pintada con alguna pintura que pueda ser atacada por el alcohol, en cuyo caso deberemos lavarla con agua y jacón neutro, pero después debemos dejar secar completamente.

Reparación de la pieza de cerámica:

Para reparar la pieza de cerámica utilizaremos masilla epoxi. Amasaremos una porción pequeña de masilla, suficiente para la reparación nomás. La masa debe quedar homogénea.

Aplicamos la masilla a la zona que vamos a reparar, si se trata de una unión, apenas aplicaremos una capa muy fina de masilla al borde de la rotura y luego uniremos las piezas y presionaremos hasta que sobresalga el material. Luego quitamos los sobrantes con cuidado que la pieza no se desprenda de nuevo.

La masilla debe extenderse sobre toda la superficie de modo que quede completamente en contacto para que adhiera adecuadamente.

Cuando la masilla se haya endurecido lo suficiente la trabajaremos para darle el acabado. Para ello utilizaremos lija, lima o un cuchillo para darle forma y textura apropiados. Es conveniente realizar esta tarea con calma para obtener el mejor resultado y cuidar de los detalles.

En el caso que debamos unir dos partes de una pieza y que falte un trozo, esta masilla nos permite rellenar el hueco faltante.

Si la pieza es pintada, deberemos pintar la unión tratando de reproducir los mismos colores, teniendo en cuenta que la pintura cambia el color al secarse y suele quedar más clara.

Es recomendable utilizar pinturas acrílicas para el acabado de nuestra pieza cerámica y en caso de que tenga acabado esmaltado, aplicaremos una mano de barniz incoloro al agua luego que la pintura haya secado.

Si la pieza estaba tratada al natural o barnizada simplemente, podemos aplicar cera para el acabado final.