Cómo reciclar muebles

El mobiliario sufre un deterioro constante debido al uso y el paso del tiempo, es importante realizar un mantenimiento periódico para alargar la vida útil de nuestros muebles. Pero en caso de que ya estén deteriorados o hayan sufrido daños, procederemos a reciclarlos.

El mobiliario del hogar tiene un desgaste por el uso que es natural, para obtener la mayor duración de nuestros muebles, lo ideal es mantenerlos permanentemente, pero en caso de que hayan sufrido deterioro o daños, la alternativa es reciclarlos.

Antes de proceder a reciclar un mueble debemos observarlo cuidadosamente para evaluar qué clase de deterioro presenta, si está desgastado, arañado, si tiene imperfecciones, de este modo encontraremos la solución.

En el caso de que el mueble presente carcoma, deberemos aplicarle un producto anticarcoma con un pincel, por dentro y fuera del mueble. Luego lo cubrimos con nylon y sellamos con cinta adhesiva. Lo dejamos actuar por tres semanas para eliminar todos los insectos que el mueble pueda tener. Al cabo de las tres semanas limpiamos el mueble para eliminar todo resto del producto y el aserrín.

Pasos para reciclar muebles:

Luego que tenemos detectado el problema de nuestro mueble, lo repararemos de acuerdo a las necesidades.

Si tenemos problemas con los cajones, limpiaremos los rieles para que se deslicen mejor y los frotaremos con jabón en barra. Si el problema es por dilatación, lijaremos las partes que rocen hasta que el cajón pueda moverse adecuadamente. En caso de que los cajones están desvencijados, los encolaremos y clavaremos nuevamente.

Si los tiradores de nuestro mueble están deteriorados o rotos, los cambiaremos por otros similares o diferentes, según las necesidades. Debemos cambiarlos todos para que quede parejo.

Para puertas desvencijadas procederemos como con los cajones, lijando las partes salientes, cambiando las bisagras que no funcionen bien.

Lijamos ahora la superficie del mueble para retirar el acabado existente. Sellamos todos los orificios que el carcoma hubiera dejado con cera coloreada. También podemos cubrir arañazos y otras imperfecciones.

Con la superficie ya lista, procederemos al acabado, que puede ser barniz, laca o pintura según nuestra preferencia o el grado de deterioro que el carcoma hubiera ocasionado.

En caso de que el mueble estuviera barnizado y el barniz sólo estuviera envejecido, podemos evitar el lijado y conservar el barniz original, al que daremos una mano de gomalaca liviana para reactivar el brillo. Dejamos secar bien y luego enceramos.

Si la superficie del mueble está muy dañada y se notan los rellenos de cera, deberemos pintar la superficie, pues si la barnizáramos se notaría. Podemos optar por colores oscuros que semejen la madera de ébano o caoba.

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