Pinturas ecológicas

Las pinturas ecológicas son aquellas que no están fabricadas con solventes o pigmentos a base de compuestos orgánicos volátiles. Estas pinturas tienen base acuosa y sustancias de origen vegetal o mineral.

Las pinturas tradicionales contienen sustancias altamente tóxicas como los solventes, pigmentos y otros compuestos.

Los pigmentos generalmente se fabrican con resinas látex, naturales o aceites con compuestos orgánicos volátiles, los cuales afectan a atmósfera y a la salud humana, atacando las vías respiratorias, la piel, los ojos y otras zonas del cuerpo.

Hace ya algún tiempo se han comenzado a fabricar pinturas ecológicas que no emplean solventes como medio sino agua, y cuyos pigmentos son hidrosolubles o de base acuosa. Sus resultados no tienen la calidad de las pinturas tradicionales, pero su toxicidad es muy inferior.

La forma de aplicación de las pinturas también es importante, las brochas, rodillos y pinceles no producen contaminación, a diferencia de las pistolas o aerosoles para pintar.

Uno de los aspectos más contaminante de las pinturas tradicionales es el procesamiento de sus residuos y no es aconsejable su eliminación en las tuberías de desagüe, sino que deben desecharse en lugares especializados en la recepción de este tipo de desecho tóxico. Tampoco deben verterse en el suelo pues pueden alcanzar las napas de agua subterránea y contaminarla.

Es aconsejable evitar que los envases de pintura queden mal cerrados, para que sus vapores tóxicos no escapen a la atmósfera.

Las pinturas se consideran muy contaminantes en cuanto al procesamiento de residuos. Tanto es así que en algunos países existe una recogida especial de estos desechos que minimiza su peligrosidad para el entorno y la salud pública. Un buen modo de reducir en casa la toxicidad de estas basuras es, sencillamente, comprando menos, y ajustándonos a la cantidad que realmente vamos a necesitar. Cuanta menos pintura sobre, mejor.

Pinturas vegetales y minerales:

Las pinturas ecológicas deben estar compuestas de materias primas renovables, tampoco debe existir contaminación medioambiental en el proceso de fabricación, o en el de aplicación y desecho.

Las pinturas vegetales y minerales son 100% ecológicas ya que no contaminan y sus materias primas provienen de fuentes renovables.

En la elaboración de estas pinturas naturales se emplean: resina, ruibarbo, morera, látex, manzanilla, abedul, índigo, lino, aceites, ceras, procedentes de las distintas partes de las plantas (hojas, fibras, flores, raíces, cortezas, etc). Estos compuestos se combinan con otras sustancias biodegradables y no tóxicas (agua, tierra, talco), para ofrecer productos similares a las pinturas convencionales.

Las materias primas provienen de cultivos renovables o de procesos de reciclaje. Además, algunos de los componentes se producen en los alrededores de las fábricas, con lo que se reduce el gasto energético de transporte.

También pueden emplearse pigmentos inorgánicos de origen mineral que se aglutinan con silicato potásico líquido y sol de sílice. Este sistema se conoce desde fines del siglo XIX.

Lámparas de bajo consumo

Las lámparas de bajo consumo permiten una reducción significativa del consumo energético destinado a iluminación. Estas lámparas tienen un valor de venta más elevado que las tradicionales, pero el ahorro que producen compensa con creces esta diferencia.

La ecología ha cobrado un papel relevante en la sociedad y por tanto, cada vez más se estrategias orientadas al cuidado del medioambiente, y una de ellas es el ahorro energético. Una gran parte del consumo de energía eléctrica se destina a la iluminación y para reducir dicho consumo se han creado las lámparas fluorescentes compactas (lámparas de bajo consumo).

El funcionamiento de estas lámparas es similar al de las lámparas fluorescentes de tubo, pero su diseño es compacto, logrando tamaños similares a los de las bombillas de filamento.

Ventajas de las lámparas de bajo consumo:

Si bien el costo de estas lámparas es más elevado que el de las bombillas incandescentes tradicionales, a la larga, se traduce en un ahorro, ya que su consumo puede resultar hasta en un 80% menor.

La mayor parte de la energía que consume una lámpara fluorescente compacta se destina a iluminación, sin generación de calor, mientras que las bombillas incandescentes destinan la mayor parte de la energía a la producción de calor.

Las lámparas de bajo consumo pueden utilizarse en las instalaciones tradicionales, pues su casquillo y rosca están estandarizados de igual forma que las tradicionales.

Desventajas de las lámparas de bajo consumo:

Una de las desventajas de estas lámparas es que aunque tengan una luz similar a la de las bombillas tradicionales, producen una distorsión de los colores, los que no se perciben de manera fiel como ocurre por ejemplo con las lámparas halógenas.

Otro inconveniente es que al encenderlas producen un haz de luz tenue que tarda unos minutos en alcanzar su máximo de luminosidad.

Estas lámparas no son aconsejables para áreas de paso donde deben encenderse y apagarse repetidamente, puesto que su mayor consumo está en el arranque y por lo tanto pueden ocasionar un mayor gasto. A esto se suma la baja potencia lumínica que tienen en el arranque. Además, el encendido constante acorta significativamente su vida útil. Tampoco pueden utilizarse con sensores de seguridad o con reguladores de intensidad.

Existe además, un debate sobre las consecuencias que las lámparas de bajo consumo pueden tener para la salud, debido a su contenido de mercurio.

Más eficientes que las lámparas fluorescentes compactas son los diodos emisores de luz (LED), que además ofrecen una versión de luz blanca. Estas lámparas todavía no tienen utilización masiva en la iluminación, pero ya están en funcionamiento en linternas, automóviles, semáforos, anuncios luminosos, entre otras aplicaciones.

Cómo preparar los techos para pintar

Antes de pintar los techos debemos preparar su superficie para obtener el mejor resultado. La superficie del techo debe estar limpia y lisa, para que la pintura se adhiera mejor.

Antes de comenzar a pintar los techos, se hace necesario preparar su superficie para asegurar la mejor adhesión de la pintura y la mayor cobertura. Para ello debemos realizar una serie de procedimientos orientados a dejar la base en buen estado para la aplicación de la pintura y la obtención de los mejores resultados. El techo debe estar bien liso y limpio para recibir la pintura.

El techo debe estar completamente limpio, liso y pronto para recibir la pintura que vayamos a aplicarle.

Preparación del techo para la pintura:

De acuerdo al estado en que se encuentre el techo, deberemos seguir diferentes procedimientos.

En primer lugar eliminaremos el polvo acumulado con un cepillo de barrer, atendiendo especialmente a los rincones.

Para techos muy deteriorados procederemos al decapado de la pintura antigua. Éste se realizará con una espátula, lija o cepillo de alambre. También podemos utilizar algún producto decapante que aplicaremos con brocha plana. En dicho caso, utilizaremos guantes y gafas protectoras. Antes de pintar aplicaremos una mano de imprimación para que la nueva pintura se fije mejor.

En caso de que la pintura esté firme, sólo debemos lavar bien con agua jabonosa y una esponja. En caso de que haya grasa en cantidad, la eliminaremos con amoníaco.

Si presenta grietas debemos rellenarlas. Primero retiraremos todo el material suelto con un rascador o una espátula y limpiamos bien el polvillo. Según el relleno que utilicemos, deberemos humedecer o no la zona. Los rellenadores de obra húmeda (con base al agua) deben humedecerse, los productos sintéticos no requieren de humectación. Se aplica el relleno con espátula y se deja secar.

Cuando el relleno está seco se lija, empleando un taco de madera forrado en la lija.

Para techos nuevos, debemos aplicar imprimación antes de pintar para evitar que el material del techo absorba toda la pintura y que se desprenda polvillo del mismo.

Cómo hacer un mosquitero

Para evitar la molestia de los mosquitos de manera natural, la mejor opción es colocar mosquiteros en las ventanas y puertas. Estos mosquiteros consisten en bastidores con malla de plástico o de fibra de vidrio, y pueden ser fijos o móviles.

El verano es la mejor estación del año, pero también tiene sus desventajas, como son los insectos, principalmente los mosquitos que pueden fastidiarnos el descanso. Podemos deshacernos de los mosquitos utilizando insecticidas, pero no es la mejor manera, ya que todos tienen algún grado de toxicidad. Para librarnos de ellos de una manera fácil y natural podemos recurrir a los mosquiteros, que instalaremos en ventanas y puertas.

Hay varios tipos de mosquiteros: enrollables (vertical y horizontal), correderos, para puertas (enrollable o corredero), fijo (de marco).

Cómo hacer un mosquitero fijo:

El mosquitero fijo o de marco está compuesto por un marco y una malla que puede ser de plástico (blanca, verde), de fibra de vidrio (gris). La malla se presenta en rollos de 1m o 1,20m de ancho.

El mosquitero se colocará por la parte exterior de la ventana, tomaremos las medidas exactas. Debemos elegir la forma en que vamos a sujetar el mosquitero a la ventana.

Materiales:

• listón de pino de 40x20mm
• malla de plástico o fibra de vidrio
• grapadora
• ingletera
• pintura
• cola de carpintero

Cortamos cuatro trozos de listón de las medidas que tendrá nuestro marco. Los cortamos rectos y luego les daremos el ángulo con una ingletera. Unimos las cuatro piezas con cola y grapas, como si se tratara de un marco para cuadros. Dejamos secar aproximadamente 24 horas.

Grapamos la malla por la parte trasera del marco, tratando que quede bien tensa, para esto nos ayudamos con sargentos que sujetarán la malla mientras la grapamos. Luego cortaremos el sobrante.

Podemos cubrir las grapas con un listón fino o con una moldura, que encolaremos y clavaremos con clavitos sin cabeza.

Antes de colocar el bastidor lo pintaremos del mismo color que la ventana.

Cómo hacer un banco de madera sin clavos

Es posible construir un banco de madera sin emplear ningún clavo o tornillo, en su lugar, utilizaremos pinos o tubillones que son piezas cilíndricas de madera de diámetro y longitud reducidos.

Las tareas de bricolaje en madera son muy satisfactorias, principalmente cuando nos permiten darles una función utilitaria y estética.

En esta ocasión vamos a construir un banco de madera sin emplear ni un clavo o tornillo. Este mueble es muy versátil y se adapta a los espacios interiores tanto como a los exteriores. Puede dejarse al natural, lustrado, pintado, barnizado o tapizado, admite cualquier acabado.

Materiales:

• listón de pino de 70mm de ancho por 70mm de espesor
• tubillones (pinos) de madera de 8cm de largo por 10mm de diámetro
• tablas de pino de (140×20 mm) y (90×35 mm)
• adhesivo de montaje o contacto.
• protector para madera.
• taladro con broca de 10mm
• lijadora y lijas
• brocha
• maza

El diámetro de los tubillones debe ser igual que el de la broca para que encajen perfectamente.

Patas del banco:

Cortar dos piezas de 78cm de largo, del listón de 70x70mm para las patas traseras que soportarán el respaldo. Para las patas traseras cortamos dos piezas de 40cm de largo.

La unión de las patas la haremos con dos trozos de listón de 90x35mm, de 147cm de largo. Realizamos una perforación en cada extremo de los dos largueros y una en cada pata. Rellenamos con adhesivo de montaje y colocamos los pinos o tubillones para asegurar los largueros a las patas. No golpearemos directamente con la maza sobre la madera, porque esto la magullaría. Utilizaremos un mártir para golpear sobre él.

Cortamos cuatro travesaños de 42cm de largo y uno de 147cm de largo, del listón de 90x35mm. Los unimos de la misma forma que los anteriores. Dos uniendo las patas delanteras a las traseras a 15cm del piso y los otros dos se colocan a 40cm del piso, serán el tope donde apoyará el asiento. Ahora tenemos todas las patas unidas, colocaremos el travesaño largo, que uniremos al centro de los dos travesaños cortos de las patas.

El asiento y el respaldo:

Cortamos cinco piezas de 175cm de largo, del listón de 140x20mm. Tres formarán el asiento y las dos restantes son para el respaldo.

Ahora unimos tres de las piezas de 175cm a la estructura de las patas, apoyadas en los travesaños superiores que colocamos para este efecto. De igual forma unimos el respaldo.

Lijamos bien todas las piezas para darle un acabado cuidado. Podemos barnizar o dejar natural de acuerdo a nuestro gusto.

Vidrio grabado con ácido

El grabado de vidrio es una técnica sencilla que requiere de mucho cuidado debido a la causticidad del ácido. Se utilizarán esténcils para lograr el diseño que vamos a grabar.

El vidrio decorado es un material de gran belleza para la decoración de ambientes, tanto interiores como exteriores. Es ideal para personalizar un espacio o para decorar una mampara o una mesa de vidrio, o cualquier otro elemento de vidrio.

Una forma de decorar el vidrio es mediante la técnica de grabado con ácido.

Materiales:

• esténcils especiales para cristal (también pueden realizarse en casa con plástico adhesivo del de forrar libros)
• recipiente de cristal o espejo u otro elemento de cristal (que no sea vidrio mezclado con plástico)
• ácido fluorhídrico para grabado en vidrio
• pincel

Para preparar la pieza a trabajar debemos limpiarla muy cuidadosamente con alcohol para retirar todo resto de grasitud o suciedad que pudiera tener.

A continuación se retira el papel protector del esténcil y se pega en el sitio elegido, presionando con los dedos para que se adhiera bien. Raspamos la superficie para desprender el plástico protector y lo retiramos con cuidado de no dañar el diseño.

Protegeremos las partes que no van a ser grabadas con un barniz al agua que luego se retirará.

Ahora estamos en condiciones de aplicar el ácido, lo hacemos con un pincel. Debe ser una capa gruesa. Lo dejamos actuar durante 3 o 5 minutos. Se retira colocando la pieza bajo el grifo dejando correr el agua. También puede retirarse con una esponja blanda. A medida que frotamos, la plantilla se va deshaciendo y aparecerá el grabado sobre el cristal.

Tenemos una enorme variedad de diseños de esténcils para vidrio entre los cuales podemos elegir. Si deseamos hacer nuestras propias plantillas, debemos utilizar plástico adhesivo de forrar libros, dibujar nuestro diseño y luego recortarlo con un cúter.

Es conveniente el uso de guantes quirúrgicos para la aplicación del ácido.

Podemos lograr diferentes grados de grabado, aplicando hasta cinco manos de ácido.

Cómo reparar un rodapié de madera

Los rodapiés suelen deteriorarse por el uso y las condiciones ambientales, para su mantenimiento es necesario realizar una serie de trabajos de bricolaje que pueden incluir el reemplazo de un sector del mismo.

Un rodapié o zócalo es el remate que cubre la unión de la pared con el suelo y que se extiende por el contorno de las estancias.

Por lo general, los rodapiés de madera sufren un deterioro importante debido a las condiciones ambientales y el uso. En el caso de rodapiés antiguos, que son de maderas de buena calidad y de un espesor importante, es aconsejable realizar una reparación para prolongar su vida útil.

Los daños más frecuentes que pueden experimentar un zócalo de madera son: humedades, ataque de insectos, rasguños o abollones, etc.

Cómo reparar un zócalo de madera:

• Daños mecánicos: consisten en golpes, rasguños, orificios de clavos o tornillos antiguos, abollones, etc. Estos desperfectos requieren de un pequeño trabajo de relleno para volver la superficie de la madera a su nivel habitual. Limpiamos bien las ranuras u orificios, retiramos también la pintura vieja. Aplicamos pasta para juntas en el mismo tono que la madera y rellenamos bien, aplanando con una espátula pequeña. También se puede utilizar una pasta formada por aserrín y cola vinílica. Esta pasta requiere de un secado no menor a 12 horas. Se lija la superficie para emparejarla y alisarla. Se aplica el acabado como tenía originalmente (pintura o barniz).

• Reemplazo de un sector del rodapié: cuando se ha producido una rotura en la madera del zócalo, podemos reponer el sector roto con uno de la misma madera. Primero debemos marcar las líneas de corte que estarán unos pocos centímetros más afuera de la zona dañada. Luego realizamos un corte a bisel por uno de los lados, empleando un serrucho o una sierra eléctrica. A continuación se corta el otro lado, haciendo el bisel para el lado contrario, de modo que el hueco quede con forma de V, con la parte ancha hacia arriba. Para facilitar el trabajo con el serrucho utilizamos unas cuñas que colocamos para separar un poco el zócalo. Alisamos el corte con una lija o lima. Cortamos un trozo de rodapié nuevo con la forma del hueco que dejamos en el original. La pieza puede clavarse o pegarse. Si el rodapié tiene una forma difícil de conseguir, podemos reemplazarlo por un listón liso y colocar sobre este una moldura similar, solicitar en la carpintería que nos fabriquen la pieza en cuestión, o podemos intentar reproducirla nosotros mismos, tallando un listón grueso. Para cubrir la unión emplearemos la pasta de relleno, lijaremos y barnizaremos o pintaremos nuevamente.

Materiales:

• serrucho
• lijas y limas
• martillo y clavos
• listón
• cola de carpintero
• pasta de relleno

Una silla decorada con decoupage

Un forma fácil y muy decorativa de renovar nuestras viejas sillas poco atractivas es el decoupage. Esta técnica es muy sencilla de aplicar y tiene resultados increíbles.

El reciclado de muebles es una tarea muy satisfactoria que nos permite recuperar aquellos muebles deteriorados que ya no podemos utilizar, para darles un nuevo uso o para prolongar sustancialmente su vida útil. También nos permite remozar piezas de mobiliario que ya no nos gustan, pero que todavía pueden brindar muchos años de servicio.

Este decoupage aplicado a una silla, nos permitirá darle un aspecto nuevo a nuestra vieja silla deslucida.

Materiales:

• hojas de revista, papeles de colores, etc.
• silla
• tijera
• pincel
• cola vinílica
• barniz incoloro

En primer lugar cortamos los papeles de colores o de revista con la mano, de distintos tamaños para que le dé un aspecto más dinámico al conjunto. Los guardamos.

Preparamos la superficie de la silla para la adhesión. Lijamos suavemente la silla y limpiamos bien el polvillo.

Diluimos la cola vinílica con un poco de agua y vamos aplicándola por partes con el pincel, para pegarle los papeles, disponiéndolos de forma decorativa. Vamos cubriendo la silla por sectores, hasta completar toda la superficie de la silla.

Cuando está toda cubierta, aplicamos otra mano de cola diluida para que se peguen bien los papeles. Dejamos secar muy bien, al menos 24 horas.

Para proteger el trabajo y darle brillo, aplicamos dos manos de barniz incoloro y dejamos secar bien.

Podemos utilizar papel especial para decoupage para esta manualidad, también podemos emplear papeles decorados con un diseño especial para hacerlo.

Materiales para pisos y encimeras

Las encimeras y los pisos tienen una exigencia muy grande en cuanto a resistencia y durabilidad, por ello es necesario conocer sus características a la hora de elegir el material para pisos y encimeras.

Los pisos y encimeras tienen requerimientos de resistencia, dureza, impermeabilidad y belleza muy exigentes. Estos requerimientos deben tomarse en cuenta a la hora de seleccionar los materiales para su fabricación, pero esta elección no depende solo de las condiciones de uso, sino que está limitada por factores económicos, por eso es conveniente conocer bien las características de cada material para obtener el mejor rendimiento.

Materiales para pisos y encimeras:

• Granito:
Este material natural es el de mayor duración debido a su dureza. Es fácil de limpiar y ofrece gran variedad de colores y grano. Este material es caro, pero su costo se justifica por su rendimiento y belleza. El precio más elevado es para los granitos de grano fino y de colores oscuros. Es ideal para encimeras, no se utiliza generalmente en pavimentos por su alto costo y porque su superficie es muy resbalosa. Sí se usa en pavimentos exteriores, sometido a tratamientos de piquelado para dejar rugosa su superficie, lo cual le da mayor agarre.

• Mármol reconstruido:
Este material semi natural está formado por escallas de mármol, aglomeradas con un material plástico. Si bien reproduce las tonalidades del mármol natural y tiene un rendimiento semejante, su aspecto no es tan reluciente como el de este. Este es uno de los materiales más económicos para fabricar encimeras.

• Mármol natural:
De igual costo que el granito, su rendimiento es inferior, por lo que suele ser reemplazado para la fabricación de encimeras, aunque para pisos, sigue siendo el material por excelencia. Más blando que el granito, posee menor resistencia a la abrasión, por lo que pierde su acabado pulido. Muchos mármoles tienen vetas de hierro o cobre, lo que les resta blancura. Los mármoles de calidad son más caros, mientras que los veteados son más económicos, aunque requieren mayores cuidados.

• Laminado plástico:
Es un material artificial para encimeras. Se presenta en dos versiones, la tradicional y la posconformada, que no es rígida y puede manipularse en caliente para fabricar piezas únicas que se adaptan a la forma del mueble. Este sistema evita los cantos del borde, el zócalo o friso y las aristas expuestas, evitando que el agua se filtre y humedezca el aglomerado interior. Este laminado es más estético que el laminado plástico tradicional. No es aconsejable para el revestimiento de encimeras por rayarse fácilmente y ser sensible al calor. Se limpia fácilmente y es el material más económico.

• Acero inoxidable:
Su resistencia es superior a la del granito. El inconveniente es el aspecto frío que otorgan a los ambientes. Se utilizan para la zona del lavabo por estar más expuestas a la acción de los detergentes y el agua. Su costo y su aspecto frío, hacen que no sean muy populares para cubrir la encimera completa.

• Madera:
Este material es ideal para pisos, porque les da gran calidez y belleza. Es el material idóneo para la decoración country y rústica. Se utiliza también en encimeras para cocinas campestres principalmente. Es resistente y cálido, pero no es higiénico y sufre el ataque del agua y todas las sustancias que están presentes en la cocina. Pueden plastificarse para darles mayor duración.

Cómo combatir la condensación en una vivienda

La condensación en la vivienda se da cuando existe vapor de agua en el aire ambiente y éste llega a una superficie fría, que será la que lo transforme nuevamente en gotitas de agua que se depositan sobre dicha superficie fría.

La cantidad de agua que el aire que nos rodea puede contener, está determinada por la temperatura, a esto se le llama humedad relativa ambiente. A mayor temperatura, mayor concentración de vapor por unidad de volumen de aire. Cuando el aire se enfría, pierde la capacidad de contener tanta agua y ésta se libera en forma de gotas diminutas, este fenómeno se conoce como condensación del agua.

La condensación de agua en el hogar es frecuente en ambientes como el baño y la cocina, donde se da una gran producción de vapor.

La condensación en el hogar:

El vapor producido por la cocción de alimentos o por la ducha, permanece en suspensión en tanto la temperatura de estas habitaciones sea elevada, pero cuando este aire se enfrenta a una superficie fría (vidrio de una ventana, azulejos, etc.), pierde temperatura y el vapor se condensa depositándose sobre dicha superficie fría en forma de diminutas gotas. Ocasionalmente se dan fenómenos de condensación en otras partes de la casa.

La condensación representa un problema ya que favorece la corrosión de los metales, la putrefacción de las maderas y abre el camino a infiltraciones de humedad y agua.

El vidrio, los pétreos y las cerámicas esmaltadas que ocasionan las condensaciones, son inalterables frente a éstas ya que su superficie es impermeable, lo cual ocasiona que el agua condensada escurra. Pero esa agua que escurre por las superficies impermeables arrastra el polvo y la suciedad que está depositada en ellas. Al secarse esta agua de escurrimiento deja manchas en las zonas donde se depositó.

Si bien las superficies metálicas no absorben la humedad, la combinación de ésta con el oxígeno da paso al fenómeno de oxidación. Si esto ocurre en presencia de sales minerales o en contacto entre metales, aparece inevitablemente la corrosión.

Otros materiales también se ven afectados por la presencia de la humedad de condensación, como los paneles de yeso, los tableros de aglomerado o fibra y similares, que pierden su cohesión debido a la humedad, produciéndose hinchazones, disgregaciones, hasta pérdidas de las cualidades estabilizantes.

Una de las consecuencias más dañinas que este problema ocasiona es la formación de moho, hongos microscópicos que liberan esporas que se mantienen en el aire y sobre la superficie de distintos materiales, principalmente los orgánicos, que proliferan cuando son expuestos al calor, la humedad o el polvo. La condensación ofrece la humedad necesaria para estos organismos. El moho se producirá más fácilmente sobre las superficies más proclives, como son las superficies rugosas y horizontales, ya que son capaces de almacenar mayor cantidad de polvo.

En el comienzo, el moho aparece como pequeños puntos o manchas negras que se van extendiendo paulatinamente hasta formar una capa peluda de color gris verdoso.

En la primera etapa es fácil combatir el moho, disminuyendo el daño que ocasiona, pero requiere de la aplicación de un producto fungicida para evitar su nueva formación.

La madera es uno de los materiales más vulnerable al ataque de los hongos que provocan la pudrición. Dicha pudrición es capaz de proporcionarse a sí misma la humedad necesaria para su desarrollo, con lo cual puede propagarse hacia otros materiales como pueden ser los ladrillos.

Los materiales de aislación también se ven afectados por la condensación de humedad (lana de vidrio, espumas) que pierden sus cualidades aislantes al ocupar el agua los espacios de aire.

Cómo eliminar la condensación en la vivienda:

No es posible impedir la formación de vapor dentro de una vivienda, por lo tanto, la solución que se puede buscar es eliminarlo antes de que tenga lugar la condensación. La mejor solución es una buena ventilación.

Para una correcta ventilación se requiere de la apertura de ventanas cuando el clima lo permita, la instalación de extractores que expulsen el aire cargado de humedad, o la construcción de ductos de ventilación.

Las cocinas y baños deben equiparse con revestimientos antimoho, resultantes de la aplicación de pinturas con dicho aditivo.

Sobre cocinas y hornillos es recomendable instalar campanas de aspiración, preferentemente conectadas al exterior. Para viviendas que no poseen salida al exterior, existen campanas con filtros para vapor y humo, los que requieren de un mantenimiento periódico para su funcionamiento eficaz.

Los extractores de aire son altamente eficaces si se instalan con la potencia necesaria y contra el techo.

Las paredes con aislamiento térmico (paneles de poliestireno expandido, espuma de poliuretano o similares) requiere de una barrera contra el vapor en el interior de la pared y que debe adecuarse a la capacidad de absorción de agua del material aislante en uso.

Una barrera contra el vapor simple es una lámina de plástico blanda, recubriendo los paneles aislantes. Esta barrera es beneficiosa en caso de condensaciones, pero en caso de existir problemas de humedad por capilaridad, infiltración, etc., resultaría perjudicial pues encerraría la humedad dentro de la pared y saturaría el aislamiento.