Cómo reparar un rodapié de madera

Los rodapiés suelen deteriorarse por el uso y las condiciones ambientales, para su mantenimiento es necesario realizar una serie de trabajos de bricolaje que pueden incluir el reemplazo de un sector del mismo.

Un rodapié o zócalo es el remate que cubre la unión de la pared con el suelo y que se extiende por el contorno de las estancias.

Por lo general, los rodapiés de madera sufren un deterioro importante debido a las condiciones ambientales y el uso. En el caso de rodapiés antiguos, que son de maderas de buena calidad y de un espesor importante, es aconsejable realizar una reparación para prolongar su vida útil.

Los daños más frecuentes que pueden experimentar un zócalo de madera son: humedades, ataque de insectos, rasguños o abollones, etc.

Cómo reparar un zócalo de madera:

• Daños mecánicos: consisten en golpes, rasguños, orificios de clavos o tornillos antiguos, abollones, etc. Estos desperfectos requieren de un pequeño trabajo de relleno para volver la superficie de la madera a su nivel habitual. Limpiamos bien las ranuras u orificios, retiramos también la pintura vieja. Aplicamos pasta para juntas en el mismo tono que la madera y rellenamos bien, aplanando con una espátula pequeña. También se puede utilizar una pasta formada por aserrín y cola vinílica. Esta pasta requiere de un secado no menor a 12 horas. Se lija la superficie para emparejarla y alisarla. Se aplica el acabado como tenía originalmente (pintura o barniz).

• Reemplazo de un sector del rodapié: cuando se ha producido una rotura en la madera del zócalo, podemos reponer el sector roto con uno de la misma madera. Primero debemos marcar las líneas de corte que estarán unos pocos centímetros más afuera de la zona dañada. Luego realizamos un corte a bisel por uno de los lados, empleando un serrucho o una sierra eléctrica. A continuación se corta el otro lado, haciendo el bisel para el lado contrario, de modo que el hueco quede con forma de V, con la parte ancha hacia arriba. Para facilitar el trabajo con el serrucho utilizamos unas cuñas que colocamos para separar un poco el zócalo. Alisamos el corte con una lija o lima. Cortamos un trozo de rodapié nuevo con la forma del hueco que dejamos en el original. La pieza puede clavarse o pegarse. Si el rodapié tiene una forma difícil de conseguir, podemos reemplazarlo por un listón liso y colocar sobre este una moldura similar, solicitar en la carpintería que nos fabriquen la pieza en cuestión, o podemos intentar reproducirla nosotros mismos, tallando un listón grueso. Para cubrir la unión emplearemos la pasta de relleno, lijaremos y barnizaremos o pintaremos nuevamente.

Materiales:

• serrucho
• lijas y limas
• martillo y clavos
• listón
• cola de carpintero
• pasta de relleno

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