Enlucido de paredes

El enlucido es la aplicación de un acabado de yeso a las paredes. El mismo se aplica en dos capas cuando la pared es nueva y sólo una cuando la pared es vieja.

El acabado de las paredes es un detalle importante en la decoración de interiores, pero también en lo constructivo. El enlucido nos permite emparejar la superficie de las paredes, recubrir el material constructivo, ocultar las instalaciones empotradas, recubrir orificios y otros desperfectos, además de conferirle a los muros ciertas propiedades especiales como la aislación acústica, prevención de la humedad, entre otros beneficios.

El enlucido es la aplicación de una o más capas de yeso que otorga una terminación lisa y firme para la aplicación de pinturas u otros acabados, pero si queremos conservar sus mejores cualidades, lo dejaremos al natural, lo cual no desmerece para nada el resultado, pues el yeso tiene un color blanco inmaculado que confiere gran dignidad a todo espacio interior.

Cómo aplicar el enlucido de paredes:

Para aplicar el enlucido a las paredes interiores, primero debemos determinar si es una pared nueva o vieja, pues debemos proceder de diferente forma.

Si la pared es nueva, deberemos dar un revocado para emparejar la superficie de la pared. Para esto aplicamos dos manchones de yeso y les damos la misma altura con una regla. Los dejamos secar y comprobamos la verticalidad con una plomada.

Cuando los manchones hayan secado, rellenaremos el espacio intermedio y alisaremos con la regla. Una vez que haya secado, procederemos a rellenar el resto del muro, haciéndolo por sectores, de acuerdo al tamaño de la regla.

Cuando tenemos cubierta toda la pared, dejamos secar para dar luego una segunda capa muy fina, que es el acabado.

Para la segunda capa, utilizaremos el yeso diluido, en forma de pintura y lo aplicaremos con rodillo de corderito para que no forme grumos. Podemos utilizar la regla para verificar que la pared quede plana. Cuando terminamos de cubrir la pared dejamos secar muy bien.

Finalmente lijamos con una lija fina para alisar la superficie. Podemos dejar esta terminación al natural o aplicarle pintura, empapelado u otra opción si lo preferimos.

Cuando la pared ya tiene sus años, rellenaremos los huecos que pueda presentar y removeremos algún revoque flojo que pudiese tener. Dejamos secar esto muy bien. Si la pintura está floja, la retiramos con una lija.

Para aplicar el enlucido procedemos igual que con la segunda capa de la pared nueva, pero debemos mojar la superficie de la pared con una brocha para lograr una mejor adherencia.

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