Escaleras interiores

Las escaleras son los elementos constructivos encargados de conectar los diferentes niveles de una construcción. Dicha función debe garantizar un traslado cómodo, seguro y sencillo.

Cuando tenemos una construcción de más de un nivel, necesitamos un elemento constructivo que nos permita pasar de un nivel al otro, de manera cómoda, segura y fluida. Para eso se crearon las escaleras y su diseño debe adecuarse a la función y a los espacios que conecta.

Un elemento que nos condicionará el diseño de nuestras escaleras, son los materiales constructivos, también dependerá de factores como su ubicación, el estilo constructivo, etc.

La escalera está compuesta por una serie de elementos característicos: los peldaños, la rampa o plano inclinado, la baranda, el descanso y la caja; estos elementos varían de una escalera a otra, dependiendo de las necesidades constructivas.

Partes constitutivas de las escaleras interiores:

• Peldaños: compuestos por dos partes, la horizontal o huella, es la parte donde apoya el pie; y la parte vertical o contrahuella, es la que determina la altura del peldaño.

• Arranque: el primer peldaño se denomina “arranque” de la escalera.

• Desembarco: el final de la escalera es una superficie horizontal que se conoce como “desembarco”.

• Meseta: cuando la escalera supera determinada cantidad de escalones, se hace necesario colocar una superficie intermedia para descansar. Dicha superficie se conoce vulgarmente como “descanso” y su nombre es “meseta”.

Desarrollo de escaleras interiores:

Para que la escalera no resulte fatigosa, debemos limitar el número de peldaños de cada tramo a trece o quince, luego de esto debe existir una meseta o descanso.

Los peldaños se apoyan directamente sobre la rampa o sobre la zanca, que es una viga amurada.

Para construir una escalera interior debemos estudiar el espacio disponible y determinar el espacio que podemos asignar a la caja, además determinaremos las dimensiones de los peldaños.

La forma y dimensiones de la caja de la escalera son muy importantes pues deben adecuarse al espacio disponible y de este modo, determinarán el tipo de escalera que podemos ubicar en el edificio. La forma de la caja será la que corresponda al tipo de escalera que diseñemos.

Por otra parte, la escalera debe cumplir una serie de condiciones: tener un ancho suficiente para su función, que permita salvar fácilmente la altura entre niveles.

En una escalera de dos tramos, procuraremos darle el mismo número de peldaños a ambos tramos para que la escalera resulte más estética. Pero pueden existir circunstancias que nos obliguen a diseñarla con tramos desiguales.

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